Cómo enseñar alfabetización mediática e informacional

Cuarenta años después de la Declaración de Grünwald (UNESCO, 1982), 15 años después de la Declaración de París (UNESCO, 2007) y 10 años después de la publicación del Currículo para Docentes de la UNESCO (UNESCO, 2011), la segunda edición de este importante documento (UNESCO, 2021) reafirma claramente la necesidad de formar a educadores y ciudadanos en alfabetización mediática (AMI): «Fomentar los cambios en el sector educativo formal, no formal e informal que resultarían de la introducción de la AMI y su impacto en el desarrollo profesional de los educadores es un objetivo importante de este currículo» (p. 8). Esta sección del curso de Alfabetización Mediática y de Información busca contribuir a dicho objetivo apoyando a los formadores en el diseño, la implementación y la evaluación de sesiones de formación en AMI, alfabetización en IA y concienciación sobre la desinformación, en particular empleando metodologías activas adecuadas tanto para sesiones en línea como presenciales, así como para actividades de aprendizaje autónomo.

Publicado por Vitor Tomé | 12.03.2025

Enseñar AMI no implica enseñar nuevos contenidos, sino una forma diferente de planificar, implementar y evaluar actividades pedagógicas, independientemente del contexto (formal, informal o no formal) en el que se desarrollen. Para ello, este documento aborda las consideraciones iniciales que deben tenerse en cuenta antes de la formación, señala las precauciones que deben tomarse al iniciar un curso de formación y sugiere estrategias pedagógicas para implementar actividades y evaluarlas, tanto en términos del aprendizaje alcanzado como de la percepción de los participantes y formadores sobre la propia formación.

Reflexiones iniciales

Organizar actividades de formación para diferentes públicos en AMI implica una preparación minuciosa, una reflexión continua y la mejora de la formación, basándose en la evaluación realizada, garantizando que las metodologías implementadas (y los recursos utilizados) se adapten y sean eficaces a los contextos específicos de los alumnos. Para ello, comenzamos presentando una serie de consideraciones:

  • Considerar el uso de actividades de capacitación paso a paso (sugeridas en el curso MIL CC) que faciliten una comprensión más profunda de los conceptos, además de fomentar la interacción y la participación.
  • Adaptar las actividades y los debates a las necesidades específicas y al nivel de conocimiento de los participantes.
  • Tener en cuenta la edad de los alumnos al seleccionar y adaptar las actividades. Las actividades se diferencian según la edad.
  • Asegurar que las actividades de aprendizaje sean inclusivas y accesibles para alumnos con diversas necesidades y orígenes.
  • Fomentar la colaboración entre todos los actores de la comunidad local para lograr un enfoque holístico de la AMI. Esto se implementa mediante actividades de capacitación que se centran específicamente en el trabajo con diferentes grupos de interés.

Inicio de un curso de capacitación

Un curso de capacitación debe comenzar con actividades que ayuden a los participantes a relajarse y a establecer una buena relación, como:

  • Rompehielos: comenzar con actividades para conocerse mejor y fomentar un ambiente de aprendizaje positivo. Algunos ejemplos incluyen presentaciones breves, compartir en parejas o debates grupales basados ​​en imágenes compartidas relacionadas con la ciudadanía digital.
  • Acordar las reglas del grupo: Facilitar un proceso colaborativo donde los participantes establezcan las reglas básicas para las sesiones de capacitación, promoviendo el aprendizaje democrático y estableciendo expectativas para una interacción respetuosa (para acceder a un plan de actividades ya preparado sobre este tema, consulte Raulin-Serrier, Soriani, Styslavska y Tomé, 2020, pp. 12-13).

Estrategias pedagógicas para la implementación de actividades

Las estrategias pedagógicas pueden organizarse en dos grupos. El primero se centra en el contenido teórico (por ejemplo, explicar y discutir conceptos esenciales, presentar proyectos de campo y resultados de investigación), utilizando metodologías como la enseñanza dirigida y semidirigida, la lectura, la reflexión y las actividades de debate. Por ejemplo, al explorar conceptos (que en el curso MIL CC se definen desde el principio), el formador debe prestar atención a tres aspectos:

  • Proporcionar definiciones claras y concisas de conceptos clave como «AMI», «Algoritmo», «IA» y «Desinformación».
  • Integrar los conceptos en los marcos o modelos teóricos en los que se crearon, como el modelo de ocho competencias propuesto por la Comisión Europea, con énfasis en la Competencia Digital (Vuorikari, Kluzer y Punie, 2022), el modelo de 19 conocimientos y habilidades y seis valores y actitudes propuesto por la UNESCO (2021) o el del Consejo de Europa, que considera la AMI como uno de los 10 dominios de la Educación para la Ciudadanía Digital (Consejo de Europa, 2019; Richardson y Miloividov, 2019).
  • Utilizar ejemplos reales para ilustrar cada dominio y su relevancia para la vida del alumnado. Se pueden integrar eficazmente estudios de caso, artículos periodísticos y experiencias personales.

El segundo grupo asume una lógica teórico-práctica (realización de la actividad) y puede basarse en las metodologías que se describen a continuación:

  • Debates críticos: facilitar debates participativos que fomenten el análisis crítico, la reflexión y el intercambio de perspectivas diversas, promoviendo el ideal democrático.
  • Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y Aprendizaje Basado en la Indagación (ABI): estructuración de una actividad continua, realizada en grupos, basada en el interés de los participantes y las condiciones del contexto en el que viven, fomentando el aprendizaje independiente y el análisis crítico mediante ejercicios de resolución de problemas (p. ej., creación de contenido en línea (blogs, podcasts, vídeos), diseño de campañas de AMI) y la respuesta a un problema identificado en ese contexto específico (p. ej., falta de formación ciudadana en verificación de datos).
  • Aprendizaje experiencial: al implementar el trabajo de proyecto en su comunidad, los participantes deben aplicar las lecciones aprendidas durante el curso de formación en un contexto real, además de llevar a cabo una reflexión continua durante todo el proceso.
  • Aprendizaje cooperativo: el aprendizaje con compañeros, que fomenta la colaboración y la cooperación, se da no solo dentro de cada grupo, sino también entre grupos.

Las cinco preguntas clave de la AMI

Una propuesta tradicional de AMI que sigue muy vigente es el uso de las cinco preguntas clave de AMI propuestas por el Centro de Alfabetización Mediática (Share, Jolls y Thoman, 2005). Estas preguntas permiten a los participantes analizar los mensajes mediáticos, identificando las técnicas utilizadas, los valores inherentes y los puntos de vista representados, mediante hojas de trabajo y debates moderados. Para ello, se utilizan ejemplos reales de medios (anuncios, artículos de noticias, clips de películas, etc.) para ilustrar conceptos clave y conectar el aprendizaje con la vida cotidiana de los estudiantes.

Presentamos brevemente las preguntas aquí, pero recomendamos encarecidamente explorar documentos como el del Centro de Alfabetización Mediática (Share, Jolls y Thoman, 2005), que ofrece lecciones estructuradas para avanzar desde las habilidades básicas de análisis de mensajes mediáticos hasta habilidades más avanzadas de creación y evaluación de mensajes mediáticos, y para comprender la sutil influencia de los medios en los individuos y la sociedad. Las preguntas, que pueden aplicarse a diferentes mensajes mediáticos, son las siguientes:

  • ¿Quién creó este mensaje? (se centra en la autoría y la naturaleza construida de los medios).
  • ¿Qué técnicas creativas se utilizan para captar mi atención? (Explora el lenguaje de los medios: visual, auditivo, etc.)
  • ¿Cómo podrían diferentes personas entender este mensaje? (Hace hincapié en la interpretación de la audiencia y en la diversidad de perspectivas).
  • ¿Qué valores, estilos de vida y puntos de vista se representan o se omiten en este mensaje? (Examina los valores y puntos de vista arraigados en los medios).
  • ¿Por qué se transmite este mensaje? (Investiga el propósito y los motivos del mensaje).

Las «Cinco preguntas clave» sirven como marco coherente que sustenta las actividades. La metodología enfatiza la participación activa, la reflexión y el aprendizaje colaborativo para desarrollar el pensamiento crítico y la alfabetización mediática de los estudiantes. La evaluación de las actividades se centra menos en las evaluaciones formales y más en la observación del trabajo de los estudiantes, la facilitación del debate y la evaluación de su comprensión mediante la participación activa en actividades y debates críticos.

Evaluación de las actividades de AMI

El uso de herramientas de evaluación para evaluar tanto la eficacia de la formación como los resultados de aprendizaje de los participantes es un aspecto esencial de la misma, ya que permite reflexionar sobre su eficacia y servir de base para futuras sesiones. Los recursos para evaluar las sesiones están disponibles en el Módulo 3 («Recursos para la enseñanza de AMI: vídeos, juegos, actividades para AMI»), en diferentes formatos. Para evaluar la satisfacción de los participantes y la eficacia de la formación, se pueden utilizar diferentes formularios, como:

  • Evaluación escrita (p. ej., un cuestionario estructurado): invita a los participantes a evaluar su satisfacción con la formación en función de sus expectativas, el logro de los objetivos de aprendizaje y su comprensión de los conceptos clave. Las preguntas abiertas permiten obtener retroalimentación cualitativa sobre experiencias de aprendizaje valiosas y sugerencias para futuras mejoras.
  • Evaluación oral: implica una discusión moderada donde los participantes comparten sus opiniones y sentimientos sobre la formación. Una estrategia podría ser la actividad «Completa la frase» para estimular la retroalimentación si los participantes dudan en hablar libremente. Como alternativa, se presenta un método menos formal que consiste en lanzar una pelota en círculo y pedir a cada participante que responda una pregunta de resumen.

Evaluación visual: se utiliza una herramienta visual, una «telaraña» (Foto 1), donde los participantes califican diferentes aspectos de la capacitación (evaluación de necesidades, objetivos, estructura y secuencia, contenido, actividades y métodos, materiales, interacción y roles). Cada criterio tiene varios niveles, representados por secciones en la red que se pueden colorear para reflejar la evaluación del participante.

Se sugieren los siguientes métodos para evaluar el aprendizaje, es decir, el impacto de la capacitación en los participantes:

  • Observacional: Los capacitadores observan el comportamiento de los estudiantes en diversas situaciones (cuestionarios en línea, actividades de resolución de problemas, tareas colaborativas) para evaluar su comprensión y aplicación de los conceptos de AMI.
  • Dinámico: Los capacitadores brindan apoyo activo durante el proceso de evaluación para identificar el nivel máximo de competencia de los estudiantes, mediante tareas en línea, entrevistas o autoevaluaciones.
    Basado en proyectos: La competencia AMI de los estudiantes se evalúa mediante proyectos, campañas o investigaciones reales.
  • Portafolio: Una recopilación acumulativa del trabajo de los estudiantes (exámenes, trabajo creativo, autoevaluaciones y evaluaciones entre pares) proporciona una visión completa de su progreso.

 

Referencias

Council of Europe. (2019). Recommendation CM/Rec(2019)10 of the Committee of Ministers to member States on developing and promoting digital citizenship education. Accessed at: https://search.coe.int/cm/Pages/result_details.aspx?ObjectID=090000168098de08

Raulin-Serrier, P., Soriani, A., Styslavska, O. & Tomé, V. (2020), Digital Citizenship Education – Trainers’ Pack. Strasbourg: Council of Europe

Richardson, J & Miloividiv. E. (2019). Digital Citizenship Education Handbook. Strasbourg: Council of Europe.

Share, J, Jolls, T & Thoman, E. (2005). Five Key Questions that can change the world – Lesson Plans for Media Literacy. Los Angeles (CA): Center of Media Literacy. Accessed at: https://mlw.namle.org/wp-content/uploads/2015/07/cml25lessons.pdf

UNESCO. (1982). Grünwald Declaration. Accessed at: http://www.UNESCO.org/education/pdf/MEDIA_E.PDF 

UNESCO. (2007). Paris Agenda or 12 recommendations for media education.  Acedido em: http://www.diplomatie.gouv.fr/fr/IMG/pdf/Parisagendafin_en.pdf

UNESCO. (2011), Media and Information Literacy: curriculum for teachers, Paris: UNESCO.

UNESCO. (2021). Media and information literate citizens: think critically, click wisely!. Paris: UNESCO. Acedido em: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000377068

Vuorikari, R., Kluzer, S. and Punie, Y. (2022). DigComp 2.2: The Digital Competence Framework for Citizens, EUR 31006 EN, Publications Office of the European Union, Luxembourg. ISBN 978-92-76-48882-8, Accessed at: doi:10.2760/115376, JRC128415

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